Un equipo científico realiza intervenciones quirúrgicas controladas para implantar radiotransmisores en ejemplares de gran porte. El objetivo es conocer sus movimientos y fortalecer estrategias de preservación.
Un proyecto de investigación avanza en el río Paraná con el objetivo de profundizar el conocimiento sobre el comportamiento del dorado, una de las especies más emblemáticas del litoral argentino.
La iniciativa consiste en la colocación de radiotransmisores mediante una intervención quirúrgica mínima, realizada directamente en el río por un equipo especializado. A diferencia de los métodos tradicionales de marcación, esta técnica permite un seguimiento más preciso a través de antenas que registran la ubicación de los peces.
El trabajo comenzó en mayo del año pasado y se desarrolla con salidas mensuales en las que se marcan entre dos y tres ejemplares, generalmente en las mismas zonas del río. Según los primeros datos recolectados, muchos dorados tienden a permanecer en el área donde fueron intervenidos, lo que aporta información relevante sobre sus hábitos.
El proyecto cuenta con financiamiento y tecnología aportados por universidades de Norteamérica, lo que permitió avanzar hacia una nueva etapa con dispositivos de mayor duración: mientras los primeros chips tenían una vida útil de seis meses, los actuales pueden funcionar hasta dos años.
La elección del dorado responde a su tamaño y relevancia. Se trata de una especie que supera los 5 kilos, condición necesaria para soportar este tipo de dispositivos, y además posee un alto valor ecológico, cultural y turístico. De hecho, es uno de los peces más buscados por pescadores deportivos a nivel internacional.
Los investigadores destacan que este tipo de estudios permitirá mejorar las políticas de conservación y garantizar la sostenibilidad de una especie clave para el ecosistema del Paraná.
