El operativo confirmó que el implicado fue interceptado por cuarta vez y continúa bajo investigación judicial.
Un nuevo procedimiento contra el tráfico ilegal de fauna ictícola permitió el secuestro de casi 300 kilos de pescado provenientes del río Paraná.
Según informó Raúl Barrientos, el responsable ya había sido interceptado en al menos cuatro oportunidades, lo que confirma su reincidencia en la actividad ilegal.
El cargamento incluía especies como surubí, pacú y boga, todos recursos naturales de la provincia de Corrientes, y tenía como destino la ciudad de Posadas.
El implicado cuenta con vehículos previamente secuestrados y la causa se encuentra judicializada, aunque continúa desarrollando actividades comerciales.
Las autoridades remarcaron la necesidad de reforzar controles para evitar la explotación ilegal de los recursos pesqueros de la región.
