El presidente de la Unión Industrial de Corrientes (UICORR), Juan Manzolillo, analizó el escenario que atraviesa la industria argentina y advirtió que la menor disponibilidad de dinero para el consumo, el incremento de los costos de los servicios y el avance de las importaciones están impactando sobre distintos sectores productivos. En particular, señaló a la actividad textil como una de las más afectadas.
La industria manufacturera registró una caída interanual del 4,9%, en un contexto de retracción de distintos sectores productivos. Para Manzolillo, uno de los principales factores que explican el escenario es la reducción del dinero disponible para el consumo interno.
“Argentina tiene una caída del 4,9% en la industria, que es lo que a nosotros nos compete, y está inscripta en un sistema que viene hace un tiempo, que es el mercado interno argentino, que tiene un poquito menos de plata disponible en la calle para gastar”, explicó.
En ese sentido, sostuvo que la situación responde a distintos factores, entre ellos la evolución de los salarios y, especialmente, el peso que tienen actualmente los servicios dentro de los ingresos de los hogares.
“Se destina mucho más dinero a gastos que son más grandes ahora que antes, por ejemplo los servicios. Mucho más sueldo, porción del sueldo se destina a eso y queda menos dinero disponible para consumo”, señaló.
Menor consumo y preocupación por el empleo
La retracción del mercado interno comenzó a generar dificultades en distintos sectores de la industria. Sin embargo, Manzolillo consideró que en Corrientes el impacto sobre el empleo todavía no alcanzó la misma magnitud que en otros puntos del país.
“Acá en la provincia yo creo que todavía el impacto no es tan fuerte. Lo último que el industrial trata de hacer es dejar gente en la calle, porque cuesta mucho formarla”, explicó.
El titular de UICORR remarcó además que la estructura productiva correntina está compuesta mayoritariamente por pequeñas y medianas empresas, donde existe una relación cercana entre empleadores y trabajadores.
“La mayoría son pymes, son conocidos, cercanos. Es muy difícil dejar a alguien en la calle, salvo cuando una empresa no le queda otra que cerrar”, sostuvo.
En este contexto, planteó la necesidad de atravesar el escenario actual con expectativas de una recuperación de la actividad. “Esperemos que podamos sobrellevar esta situación y empezar a mirar para adelante, para arriba, con mejores perspectivas”, expresó.
El sector textil, entre los más afectados
Al analizar los rubros que están sintiendo con mayor intensidad la caída de la actividad, Manzolillo puso el foco especialmente en la industria textil.
“La parte textil es la más golpeada y eso es lo que vos podés ver en el centro”, afirmó al referirse también a la situación de los comercios y locales que dejaron de funcionar.
Según explicó, el cambio en la composición del mercado textil argentino es uno de los principales factores que condicionan a la producción nacional. “En Argentina históricamente las prendas textiles, el 50% eran importadas y el 50% era local. Hoy ese número está en el 70% importadas”, indicó.
El dato coincide con informes difundidos durante septiembre por entidades y medios especializados, que señalan que los productos importados ya representan cerca del 70% del mercado textil argentino, mientras la producción nacional acumuló una fuerte caída durante el primer semestre de 2026.
Para el dirigente industrial, el avance de los productos provenientes del exterior afecta directamente a quienes producen y comercializan artículos nacionales.
“Eso hace que mucha gente que vendía productos locales no tenga dónde ubicarlos y terminan cerrando”, manifestó.
Importaciones y cambios en la forma de comprar
Manzolillo también vinculó las dificultades del comercio tradicional con el avance de las plataformas digitales y los cambios en los hábitos de consumo, especialmente entre los jóvenes.
“Hay un tema de importación masiva de productos subsidiados a precios muy bajos, que es imposible competir, más allá de la competitividad nuestra que en muchos casos es buena”, sostuvo.
A esto, agregó una transformación en los hábitos de compra. “También hay un cambio de cultura en la forma de comprar, sobre todo en los más jóvenes, que hoy por hoy ya ven como una cosa extraña en el lugar físico comprar algo. Lo hacen todo por las plataformas”, explicó.
Para el presidente de UICORR, el cierre de locales responde así a una combinación de factores: la menor capacidad de consumo del mercado interno, el avance de las importaciones y los cambios en los hábitos de los consumidores.
“Se va intercambiando, se va teniendo que recompensar el comercio. Ahí son varios factores los que están afectando a los locales cerrados”, concluyó.
