Especialistas del Hospital Británico analizan el escenario actual en Argentina: la extensión en la
efectividad del DIU e implantes, la llegada del acetato de ulipristal y la preocupación por la caída en el uso y distribución del preservativo.
Cada 26 de septiembre se conmemora el Día Mundial de la Anticoncepción, una fecha impulsada desde 2007 para promover el conocimiento de los métodos anticonceptivos y el ejercicio de una sexualidad libre, informada y responsable. Sin embargo, la brecha en el acceso sigue siendo un desafío global: según el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA), en el año 2022 casi la mitad de los embarazos en el mundo (121 millones por año) no fueron intencionales. En Argentina, no hay datos oficiales, pero investigaciones indican que esta cifra alcanza al 70% en el caso de las adolescentes. No obstante, el último año trajo importantes novedades regulatorias y científicas en el país.
Avances en métodos de larga duración (LARCs)
Una de las noticias más destacadas es la ampliación en la vida útil de los métodos anticonceptivos reversibles de larga duración. Tras el aval de evidencia internacional y agencias como la FDA y la EMA, la ANMAT aprobó la extensión del uso del DIU hormonal de levonorgestrel (52 mg) de 5 a 8 años, manteniendo una eficacia acumulada del 99,32%.
Asimismo, mediante la Disposición N° 5199/2025, la ANMAT autorizó extender el uso del implante subdérmico de 3 a 5 años, medida que aplica también a los dispositivos ya colocados.
“Los métodos LARCs son la estrategia más efectiva para reducir los embarazos no intencionales
a nivel mundial. Esta ampliación en los plazos permite reducir la necesidad de recambios en las
pacientes, manteniendo una altísima eficacia. Es una excelente noticia, especialmente para las
adolescentes que eligen con frecuencia el implante”, destaca la Dra. María Elisa Moltoni (M.N. 114.737), ginecóloga especialista en ginecología endocrinológica, anticoncepción y ginecología de la infancia y adolescencia del Hospital Británico de Buenos Aires.
Otra novedad fue la llegada a las farmacias argentinas del acetato de ulipristal (UPA),
incorporado recientemente en el Consenso de Anticoncepción de Emergencia de la Asociación
Médica Argentina de Anticoncepción (AMAdA).
A diferencia del levonorgestrel (la tradicional pastilla de emergencia de venta libre), el acetato
de ulipristal tiene mayor ventana de acción (es eficaz hasta las 120 horas, 5 días, posteriores a
la relación sexual sin protección), mayor efectividad cercana a la ovulación (logra retrasar la
ruptura folicular incluso cuando el pico de la hormona LH ya se ha iniciado) y mejor rendimiento
en pacientes con sobrepeso u obesidad (muestra mayor eficacia en personas con un índice de
masa corporal elevado).
La Dra. Moltoni aclara que: “El acetato de ulipristal se administra en una dosis única de 30 mg
bajo receta. Es fundamental remarcar que no es un método abortivo: actúa retrasando o
inhibiendo la ovulación y no tiene efecto sobre un embarazo ya implantado. Contar con
información previa e incluso recibir la receta de forma anticipada por parte del profesional es
una excelente estrategia para tenerla disponible si la circunstancia lo requiere”.
La otra cara de la moneda: el aumento preocupante de ITS y la baja en el uso del
preservativo
El balance del año presenta un alarmante contrapunto: el incremento sostenido de las
Infecciones de Transmisión Sexual (ITS) en Argentina. Según el Boletín Epidemiológico Nacional,
en 2025 se registraron más de 55.000 casos de sífilis, un aumento cercano al 71% respecto al
promedio de años anteriores y la cifra más alta registrada formalmente. El 76% de los casos se
concentran en personas de 15 a 39 años. Es posible que esta cifra corresponda a un subregistro.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) enmarca esta tendencia en un fenómeno global: se
estima que más de un millón de personas contraen una ITS por día en el mundo. El dato que
explica en parte este panorama tiene que ver con el bajo uso del preservativo, el único método
que además de prevenir el embarazo protege frente a las ITS.
Si bien no hay datos oficiales recientes, este escenario se suma que, según datos relavados en
2021 de AIDS Healthcare Foundation Argentina, solo el 14,5% de la población utiliza
preservativo en todas sus relaciones sexuales, combinado con un problema de acceso tras
registrarse una caída del 64% en la entrega gratuita de preservativos por parte del Estado en
2024 y retrasos en las entregas de 2025.
El rol de la consulta médica frente a la desinformación
Frente a la proliferación de mitos sobre anticoncepción y salud sexual que circulan en redes
sociales como TikTok o Instagram, la especialista del Hospital Británico enfatiza la necesidad de
acudir a fuentes validadas.
«Las redes sociales pueden ayudar a democratizar la información, pero también pueden ser un
canal de desinformación riesgoso. La consulta presencial con el profesional de la salud debe
seguir siendo el espacio de referencia. Es allí donde podemos despejar dudas, derribar mitos
sobre el preservativo o las hormonas y evaluar junto a cada persona cuál es el método
anticonceptivo más adecuado para su cuerpo y su estilo de vida», concluye la Dra. María Elisa
Moltoni.
