El Banco de Sangre Central de Corrientes celebró la incorporación a las normas nacionales de medicina transfusional de una medida que prohíbe exigir donantes a los familiares de los pacientes que requieren transfusiones.
El director del organismo, Vertinaldo Ávalos, explicó que el objetivo es terminar con una práctica histórica que trasladaba a las familias la responsabilidad de conseguir donantes para acceder a componentes sanguíneos.
“Si un familiar quiere colaborar será bienvenido, pero ya no debe interpretarse que si no consigue donantes el banco de sangre no responderá a la necesidad del paciente”, señaló.
El funcionario remarcó que la problemática de la donación debe ser abordada por los bancos de sangre junto con la comunidad, promoviendo la participación de donantes voluntarios, habituales y altruistas.
En ese sentido, destacó que Corrientes cuenta actualmente con más de 110 organizaciones de donantes distribuidas en toda la provincia. Las campañas incluyen actividades en colegios secundarios, universidades, empresas, iglesias, clubes deportivos y fuerzas de seguridad.
Ávalos explicó además que una de las principales barreras para la donación continúa siendo la falta de información. Muchas personas mantienen temores, prejuicios o conceptos erróneos sobre el procedimiento.
Por ese motivo, las campañas impulsadas por el Banco de Sangre incorporan instancias educativas previas, talleres informativos y capacitaciones para coordinadores comunitarios.
Desde el organismo también se implementan sistemas de contacto permanente con los donantes para recordarles cuándo están nuevamente habilitados para donar y promover una participación regular.
Las autoridades sanitarias consideran que el fortalecimiento de la donación voluntaria permitirá garantizar reservas suficientes para responder a las necesidades de los pacientes sin trasladar esa carga a las familias.
