El fiscal Carlos Schaefer solicitó profundizar una nueva línea de investigación en el caso Loan, centrada en determinar si un grupo de al menos diez personas que arribó a Corrientes actuó con financiamiento externo para entorpecer el proceso judicial.
Según explicó, existen indicios de que estas personas operaron de manera coordinada durante su estadía, instalándose en un hotel y manteniendo aislados a menores vinculados a la causa, sin presentar evidencias concretas de tareas investigativas.
“El comportamiento no fue el de un simple entorpecimiento, sino el de una acción organizada”, sostuvo el fiscal, quien planteó la necesidad de esclarecer quién financió la logística desplegada durante esos días.
En ese contexto, Schaefer no descartó la posible intervención de servicios extranjeros, al tiempo que pidió investigar la difusión de información falsa en medios de comunicación, lo que habría contribuido a instalar hipótesis no comprobadas.
Asimismo, remarcó que hasta el momento no existen pruebas concluyentes que permitan afirmar que el caso esté vinculado a una red de trata de personas, y defendió el trabajo judicial realizado en la provincia en esta materia.
El fiscal también alertó sobre el impacto de estas versiones en la opinión pública y en la familia del menor, que denunció una campaña de desinformación y acoso mediático.
