La decisión responde al avance de la digitalización. Hubo reubicaciones y acuerdos de desvinculación voluntaria.
El cierre de una sucursal del Banco Santander en Corrientes volvió a poner en agenda el impacto de la transformación digital en el empleo bancario.
Juan Lezcano, representante de la Asociación Bancaria, explicó que la entidad notificó con tres meses de anticipación a los trabajadores sobre la medida.
“La mayoría del personal logró reubicarse, aunque hubo ofrecimientos de desvinculación que en algunos casos funcionaron como presión”, señaló.
Digitalización y cambio de modelo
El cierre no responde a una crisis económica puntual, sino a un cambio estructural en el sistema financiero.
Desde la pandemia de COVID-19, los bancos aceleraron sus procesos de digitalización, promoviendo el uso de aplicaciones y servicios online.
Esto redujo significativamente la necesidad de atención presencial en sucursales.
Impacto laboral
Si bien no se habla de una crisis general del empleo bancario, sí se observa un proceso de reacomodamiento laboral, con mayor presencia del home office y nuevas formas de gestión remota de clientes.
Excepciones
Entidades como el Banco Nación y el Banco de Corrientes mantienen una fuerte atención presencial, principalmente por la demanda de sectores como jubilados.
El proceso, sin embargo, marca una tendencia clara: menos sucursales físicas y mayor digitalización en el sistema financiero.
