Por problemas climáticos, la primera brotación fue baja.
La sequía que afectó a la zona de Misiones y Corrientes provocó una faltante de materia prima para la industria yerbatera, advirtió Esteban Fridelmeier, integrante del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM).
“La brotación de primavera fue pobre por la falta de agua. El año pasado, las últimas lluvias fueron en agosto y después no llovió hasta fines de diciembre. Tenemos 350 mm en enero lo cual es bueno, la segunda brotación tenemos en enero/febrero y la última en abril/mayo pero no siempre se recupera lo que ya no brotó”, dijo en una entrevista realizada en radio La Red.
Asimismo, advirtió que “hay cierto riesgo de que haya aumentos mayores a los normales por la escasez” y que “desde el punto de vista productivo el panorama es bueno, pero desde el punto de vista industrial es complejo porque la materia prima va a estar cara, por encima de los precios oficiales que exige el INYM”.
Por otra parte, el Instituto dio a conocer los datos estadísticos de 2020, donde la “salida de molinos” de yerba mate para el consumo interno alcanzó los 268,8 millones de kilos, mientras que las exportaciones sumaron 42,9 millones de kilos, totalizando entre ambos destinos un volumen de 311,7 millones de kilos. «Esta cifra refleja la buena respuesta que obtuvo toda la cadena yerbatera por el esfuerzo realizado para llegar con el producto a las góndolas y cumplir con los consumidores en un complicado contexto de pandemia», sostuvieron desde el INYM.
Luego de un 2019 que había sido récord en consumo interno de yerba mate, con 276,8 millones de kilos, en 2020 fue de 268,8 millones de kilos, ubicándonse segundo en los últimos 5 años.
República de Corrientes
