Las enfermedades cardiovasculares siguen encabezando las causas de mortalidad en todo el mundo, pero la gran noticia es que la inmensa mayoría de los eventos graves se pueden prevenir. Cuidar la salud cardíaca no es cuestión de esperar a que aparezcan los síntomas, sino de adelantarse a ellos tomando el control de los factores de riesgo a tiempo.
En Argentina, las enfermedades del sistema circulatorio provocaron 105.130 muertes durante 2024 y representaron el 30,3% de las muertes por causas definidas, convirtiéndose en la principal causa de muerte del país. Dentro de este grupo, se registraron 26.404 muertes por insuficiencia cardíaca y 22.841 por enfermedades isquémicas del corazón.
El Registro Argentino de Insuficiencia Cardíaca Aguda, publicado en 2025, encontró una mortalidad intrahospitalaria del 7,9% y una mortalidad del 5,5% durante los primeros 30 días de seguimiento.
“El principal desafío es que las amenazas más frecuentes no dan aviso. Tanto la hipertensión arterial como el colesterol elevado actúan en silencio mientras dañan progresivamente la pared de las arterias, multiplicando el riesgo de infartos y accidentes cerebrovasculares. Como no duelen ni generan malestar previo, la única forma real de detectarlos es midiendo los valores en un chequeo de rutina”, explicó el Dr. Marcelo Cáncer, cardiólogo de OSPEDYC.
A la par de los controles, el estilo de vida funciona como una verdadera medida de prevención. Sumar entre 150 y 300 minutos a la semana de actividad física moderada —como caminar a paso firme, andar en bicicleta o nadar— junto con una alimentación basada en productos frescos como frutas, verduras, legumbres y grasas saludables, marca una diferencia drástica en el metabolismo y la presión arterial.
En cuanto al cigarrillo y los vapeadores, el Dr. Cáncer advirtió que no tienen margen de tolerancia: “para el sistema cardiovascular no existe un consumo seguro y la meta debe ser siempre cero. Asimismo, señaló que con un descanso adecuado, una buena gestión del estrés y chequeos periódicos de presión, colesterol y glucemia, el cuidado del corazón deja de ser una preocupación para convertirse en una decisión cotidiana al alcance de todos. ”
“Al final del día, la prevención no exige grandes sacrificios ni transformaciones de la noche a la mañana. Se trata, simplemente, de pequeños cambios sostenidos y de no dejar los controles de salud para después: agendar una consulta médica hoy es el primer paso para garantizarte muchos años más de vida plena”, finalizó Cáncer.
