Alejandro Maidana, guía de pesca, detalló el tramo del río Paraná alcanzado actualmente por la restricción y advirtió que la zona vedada puede modificarse de acuerdo con el desplazamiento del cardumen. También reclamó que los prestadores y pescadores reciban información oficial actualizada.
La veda extraordinaria que rige sobre distintos sectores del río Paraná en Corrientes continúa generando dudas entre pescadores, guías y turistas que tienen programadas actividades en la zona. En ese contexto, el guía de pesca Alejandro Maidana explicó cuál es actualmente el tramo donde no está permitida la actividad y remarcó la importancia de seguir de cerca los cambios que puedan producirse por el movimiento del cardumen.
Según detalló Maidana, la zona actualmente vedada comprende desde Puerto González hasta Yajápe y se extiende hacia sectores ubicados aguas arriba, incluyendo zonas como Itatí y Repesqui. Puerto González se encuentra aproximadamente 20 kilómetros aguas arriba de Paso de la Patria, antes de llegar a Itatí.
“De Puerto González hasta Yajápe, un poquito más arriba, no se puede pescar”, explicó el guía, quien buscó llevar claridad a quienes reciben información fragmentada a través de las redes sociales.
Una veda que puede modificarse con el movimiento del cardumen
Uno de los puntos centrales planteados por Maidana es que la delimitación de la zona vedada no necesariamente permanece fija, debido a que la medida está vinculada con el desplazamiento de los peces.
La Dirección de Recursos Naturales dispuso una veda extraordinaria ante la concentración excepcional de dorados y la presión de pesca sobre el recurso. La disposición establece que la protección puede mantenerse sobre el cardumen aun cuando este se desplace fuera de los límites inicialmente establecidos, hasta que los informes técnicos determinen la modificación o el levantamiento de la medida.
En las últimas semanas, organismos provinciales vienen realizando un seguimiento del fenómeno. Desde Recursos Naturales señalaron que se registraron importantes concentraciones de dorados y sábalos en distintos sectores del Paraná, con desplazamientos vinculados al comportamiento natural de las especies.
Maidana explicó que las condiciones hidrológicas también pueden favorecer el desplazamiento del cardumen. En ese sentido, señaló que mientras el río presenta una creciente en algunos sectores, el descenso del nivel del agua en la zona de Iguazú genera movimientos que pueden acelerar el desplazamiento de los peces.
Por eso, consideró fundamental que cualquier modificación de la zona de protección sea comunicada rápidamente.
Guías y prestadores piden información oficial
Para quienes trabajan con turismo de pesca, conocer con precisión dónde se puede desarrollar la actividad resulta fundamental. Maidana contó que los guías reciben consultas permanentes de turistas que ya tienen reservas y paquetes contratados y que, ante las noticias sobre la veda, muchas veces no saben si podrán realizar sus salidas.
“Hay turistas que ya tienen los paquetes comprados y las reservas realizadas. Se preocupan porque en los medios aparece que Corrientes está vedada o que el río está crecido, pero hay sectores que están vedados y otros donde se puede pescar”, explicó.
El guía remarcó que los prestadores pueden manejar información como la altura del río y las condiciones generales de navegación, pero no tienen acceso directo a los estudios que realizan los equipos técnicos de Recursos Naturales para determinar el desplazamiento del cardumen.
Por ese motivo, señaló que desde el sector solicitaron al director de Recursos Naturales que la información sobre los cambios en la ubicación del cardumen y las zonas habilitadas o restringidas sea comunicada directamente a los guías y sectores vinculados con la actividad.
“Nosotros podemos manejar lo que es la altura del río, pero no los estudios que está haciendo Recursos Naturales. Esa es la información que le pedimos al director: que nos la brinden para poder llevarla también a nuestros pares y a los turistas que nos están llamando”, sostuvo.
La información puede cambiar de un día para otro
El pedido cobra especial relevancia porque el escenario puede modificarse rápidamente. La veda extraordinaria fue concebida como una medida dinámica, sujeta a la evolución del cardumen y a los informes de los organismos técnicos.
Por eso, Maidana pidió a pescadores y turistas no tomar como referencia publicaciones antiguas o información que circule sin actualización, sino consultar las disposiciones vigentes antes de ingresar al río.
La situación también fue explicada recientemente por Recursos Naturales, que confirmó la presencia de importantes concentraciones de peces en sectores del Paraná y aclaró que la presencia de embarcaciones en esas zonas no significa necesariamente que se esté pescando: algunos visitantes se acercan para observar y registrar los cardúmenes.
La recomendación para quienes tienen prevista una jornada de pesca es, entonces, verificar previamente qué sectores están habilitados y cuáles permanecen alcanzados por la veda, ya que la zona de protección puede modificarse a medida que avance el cardumen.
En este escenario, para los guías y prestadores de servicios de pesca, contar con información oficial y actualizada se volvió tan importante como conocer el estado del río: la actividad puede continuar en los sectores habilitados, pero respetando estrictamente los límites que determine Recursos Naturales en cada momento.
