La provincia de Corrientes comenzó a prepararse para la posible llegada del fenómeno climático El Niño, un evento que suele provocar precipitaciones por encima de los valores normales y aumentar el riesgo de inundaciones en distintas regiones del país.
El director de Defensa Civil, Bruno Lovinson, explicó que los modelos climáticos anticipan la conformación del fenómeno durante el invierno en el océano Pacífico, con una incidencia más marcada sobre la región durante la primavera y el verano.
«El Niño significa mayor humedad y lluvias superiores a los niveles habituales. Todavía no se puede determinar con exactitud dónde impactará con más fuerza, pero estamos trabajando con información anticipada para prepararnos», indicó.
El funcionario señaló que todas las localidades correntinas presentan algún grado de vulnerabilidad, aunque existen zonas con mayor riesgo debido a su ubicación sobre las costas del río Paraná o cerca de cuencas internas como el Riachuelo, el río Santa Lucía, el río Corriente, Batel y Batelito.
Lovinson explicó que el comportamiento de los grandes ríos también dependerá de las lluvias registradas en regiones como el Pantanal, la cuenca amazónica y las nacientes del Paraná y Uruguay.
Ante este escenario, los municipios avanzan en tareas preventivas que incluyen mapeo de riesgos, mantenimiento de canales y desagües, fortalecimiento de sistemas de defensa y trabajo directo con comunidades asentadas en zonas bajas.
Además, destacó que sectores productivos como la agricultura, la ganadería y la actividad forestal podrían verse afectados por eventuales excesos hídricos.
Finalmente, aseguró que la provincia cuenta con equipos de respuesta preparados para asistir a las comunidades en caso de emergencias. «Trabajar con información anticipada nos permite estar listos para actuar y reducir al máximo el impacto que pueda tener el fenómeno sobre la población», concluyó.
